RUTAS EN DOS RUEDAS

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Rutas en dos Ruedas

 

 

28 de diciembre de 1996 - 17 de febrero de 1997

Primer viaje al Sur en moto

Por: Verónica, de Rutas en dos Ruedas

Era el amanecer del sábado 28 de diciembre del 96 cuando cargamos sin piedad los bultos y partimos desde Banfield a bordo de nuestra fiel Jawa 350 rumbo a la mágica Patagonia.

Como empujados por una ansiedad sin límites llegamos al atardecer a Sierra de la Ventana, donde decidimos pasar la noche: ese cielo tan estrellado y lleno de satélites cobijó nuestra cena junto al río Sauce Grande.

A la mañana siguiente, continuamos el viaje y al mediodía almorzamos en el parador del Km. 711 (un lugar ubicado a 25 Km. de Bahía Blanca y donde se filmó parte de la película "Caballos Salvajes"), pero cuando nos dispusimos a continuar, ELLA no arrancaba... Después de probar con las bujías y los platinos, lo comprendimos: se había quemado una bobina. Pensábamos que ya empezaban los problemas, puesto que era imposible conseguir repuestos un día domingo. sin embargo, para hacer frente a los inconvenientes sólo fue necesaria la solidaridad de la gente, la cual comenzaba a manifestarse y nos acompañaría luego durante toda la travesía. Unos muchachos nos consiguieron una bobina en Bahía (¡nos llevaron y nos trajeron hasta Bahía en su Citroën!) y así, a la noche, la moto estuvo casi lista. Sólo faltaba ponerla a punto, cosa que logramos al día siguiente (para eso debimos retornar a Bahía). A la tarde cruzamos por fin la provincia de Río Negro y disfrutamos de una clara nochecita a la orilla del Río Colorado. Había sido un largo día...

El 31, finalmente, alcanzamos nuestro primer objetivo en el itinerario: Las Grutas, un balneario de aguas cálidas cercano a San Antonio Oeste. Allí acampamos y permanecimos por casi un mes vendiendo artesanías en la feria, lo que nos permitió juntar algo de dinero para proseguir el viaje.

A fines de enero nos despedimos de estas grandes playas y de ese clima excesivamente cálido y ventoso y nos dirigimos a Chubut. Sabíamos que en Sierra Grande la nafta costaba la mitad y por eso tratamos de especular, mintiéndonos que teníamos suficiente combustible. Claro, no contábamos con el insufrible viento en contra que soplaba en ese momento ni con las lomas del camino, y nos quedamos sin reserva 25 Km. antes de llegar allí. Mientras mi piloto se quedaba en la ruta bajo un sol abrasador (era la hora de la siesta), yo logré hacer dedo hasta Sierra Grande, pedir un bidón prestado, comprar nafta y volver...¡ en camión! A pesar de todo, el desierto patagónico cuenta con dos tesoros: la simple hermosura de su vastedad y la calidez del hombre sureño.

Al entrar en Chubut el clima se tornó más frío, pero eso no logró opacar la belleza de Puerto Madryn, una moderna ciudad que ofrece -desde el segundo acceso por la ruta 3- una increíble vista panorámica.

Puerto Madryn, Rutas en dos Ruedas

Permanecimos allí tres días y luego partimos hacia Trelew. Era justamente ahí donde empezaba nuestro mayor desafío: cruzar el desierto chubutense.

Tomamos la ruta 25, recorrimos Gaiman, Dolavon y Las Chapas y nos sorprendimos con la genuina belleza del dique Florentino Ameghino sobre el río Chubut (un lugar de ensueño). Pero sobrevino un "pequeño" inconveniente: en el camino ...¡ habíamos perdido la carpa!… Regresamos más de 80 km. hasta Dolavon pero no pudimos encontrarla, así que decidimos volver al Dique. Por suerte, allí había un alma piadosa: la del Yeye Thomas (famoso corredor de autos de la zona) quien nos prestó su camioneta para resguardarnos del frío y dormir sin problemas.

A la mañana siguiente partimos decididos a llegar a Esquel como fuera, pero el viento nos jugó en contra y tuvimos que regresar a Trelew. Allí compramos una carpa y de paso aprovechamos para conocer Playa Unión , donde nos vimos demorados dos días por la lluvia y el frío. Nuestro bolsillo y nuestro desánimo intentaban hacernos regresar, pero deseábamos tanto llegar a la cordillera que finalmente recorrimos- ¡ por quinta vez !- el trayecto hasta el Dique, pasamos por Los Altares y llegamos hasta Paso de Indios.

El cansancio nos obligó a armar la carpa junto a una estación de servicio , pero nuevamente el inhóspito viento y la lluvia nos paralizaron dos días más. Los lugareños nos decían que ese clima no era común en esa época; de todos modos , nos parecía que todo se confabulaba contra nosotros.

Con la Jawa por la ruta 25, Chubut

El 4 de febrero , con un frío que inmovilizaba hasta las lágrimas , continuamos hacia Pampa de Agnia y devorando el maravilloso paisaje arribamos a Tecka, donde nos premiamos con un rico y humeante café con leche. Sólo faltaban 100 Km.; y entretenidos entre cerros, paredes de piedra y cabras que se cruzaban en el camino, nos olvidamos del frío y conocimos Esquel. Estuvimos tres días en esta hermosa ciudad y nos hicimos un tiempo para recorrer los escasos Km. que la separan de Trevelin, un pueblito que cuenta entre sus orgullos con la tumba del caballo Malacara (que allá por el 1800 y pico salvó a su dueño de morir en un ataque de los indios).

Luego de visitar el Viejo Expreso Patagónico ( la trochita ) partimos hacia El Maitén ,donde permanecimos una noche y hasta nos dimos el gusto de pescar truchas . ¡ Cómo sufría " ELLA " - la Jawa - con ese ripio tan desparejo ! No podíamos superar los 30 Km. por hora , pero gracias a mi excelente conductor no nos caímos en ningún momento.

Un día después partimos hacia El Bolsón y el paisaje era más asombroso a medida que nos acercábamos a Epuyén, lugar donde se produce la mayor cantidad de fruta fina. En El Bolsón, las amenazantes nubes nos " empujaron " literalmente al tibio ambiente de un bar (aunque también caro , como para "compensar"), desde cuyas ventanas comenzamos a ver caer la lluvia. A pesar de no contar con trajes impermeables, la ansiedad por arribar a la tan querida ciudad de San Carlos de Bariloche nos dio fuerzas para consumir - bajo los persistentes lluvia y frío - los 120 Km. que nos distanciaban de ella. La verdad es que se nos hicieron interminables; sin embargo, la alegría de ver - empapados, muertos de frío y hambrientos - las aguas del Nahuel Huapi fue, por eso, incomparable .

Ese lugar nos parecía la síntesis de toda la hermosura que veníamos admirando desde hacía 40 días. ¡ El sueño estaba cumplido! Nos quedamos allí " sólo" seis días (hubiéramos querido no volver, pero los fondos eran escasos). Fuimos a Puerto Pañuelo, al Lago Moreno,  a Colonia Suiza, al Cerro Catedral, al Lago Gutiérrez, hicimos el Circuito Chico... ¡ Pero qué les vamos a contar, si eso no se puede describir ! Lo prodigiosa que fue la naturaleza en este rincón del país, más el enorme respeto que tiene esa gente por su historia y su lugar, conforman una región única.

El curanto en Colonia Suiza: una tradición que cruzó la Cordillera, ya que es una comida que en Chile se prepara con mariscos. Aquí, en cambio, se eligen carnes rojas y verduras. Se cocina en un pozo en la tierra, sobre piedras calientes y se lo tapa con hojas de nalcas. A la hora, está listo para chuparse los dedos!

El curanto en Colonia Suiza

ELLA no tuvo ningún problema, salvo que a veces se confundía con el paisaje de tanta tierra que acumulaba. Le compramos bujías, pero no fue necesario cambiarlas. Tampoco pinchamos y eso que anduvimos por toda clase de caminos: arena, ripio, rutas buenas y otras desastrosas... Del intenso calor de la costa con días de 40 grados, pasamos al cruento frío de la cordillera (en Esquel había  nevado), y sin embargo Ella soportó todo. Pero ya era hora de regresar...

La partida siempre empieza con un sabor amargo. Tomamos la ruta 237 bordeando el Río Limay, luego la 22 para pasar por Neuquén, Gral. Roca, Villa Regina... y así cada vez más cerca de casa. Pero luego, poco a poco, se produjo la recuperación de las inolvidables experiencias vividas, la gente solidaria, los paisajes que conocimos, las cosas invalorables que aprendimos... y por supuesto el reconocimiento de que la gracia del viaje fue haberlo hecho con ELLA, la Jawa que nos llevó durante 51 días por cada uno de los 5.775 Km. que constituyeron nuestro itinerario por la siempre sorprendente Patagonia argentina. Que tiene como un imán y siempre te hace querer volver...

Jawa cargada mirando el aguacero

Total: 5.775 Km.

 

 

 

 

 

 

 

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